viernes, 17 de diciembre de 2010

El Ciclo del Trigo

Una gran amiga me contó una historia que ilustra lo profundo de trabajar con los niños los ciclos completos de las plantas. Este semestre fue el trigo. Comenzamos con el desgrane y lo concluimos con el pan que hace presente lo trascendente.

Una mañana la cocina se inundó con el olor del pan recién hecho. Juan partió el pan que aún humeaba y dijo: “¡Mamá, gracias por este delicioso pan!”

“No me des las gracias nada más a mí. Dale las gracias a la persona que convirtió el trigo en harina”, le dijo la mamá.

Juan salió apurado a buscar al molinero. “Gracias señor por moler el trigo para que mi mamá hiciera el delicioso pan que me comí esta mañana”.

“No me des las gracias nada más a mí. Dale las gracias al campesino que sembró el trigo”, dijo el molinero.

Juan corrió hacia el campo y encontró al campesino trabajando la tierra. “Gracias señor por sembrar el trigo para que el molinero lo hiciera harina y mi mamá elaborara un rico pan que me comí esta mañana”.

El campesino respondió: “No me des las gracias nada más a mí. Dale las gracias a Dios, porque es el que nos da la Vida y está presente en todo momento en la espiga y en la tierra, en el sol y en la lluvia, en mis manos y en las tuyas”.

Visita a la panadería de Pali y Tita.








De la manzana al jugo

Saboreamos juntos el otoño elaborando jugo de manzana y orejones. Es una preparación para la llegada del invierno. En la época de ramas al descubierto y tierra desnuda, la fecundidad está en nuestras manos, en el trabajo comunitario de procesar los abundantes frutos del verano.








El Huerto

A los niños les encanta preparar y comer las verduras del huerto.

El interés por la botánica brota en la relación y conocimiento de las plantas, en observar la forma de sus hojas, las raíces que se adentran en la tierra, los frutos que nos ofrecen y la vida que albergan, una vida que, como la de las orugas, experimenta una maravillosa metamorfosis.